Bajan un 85% los tratamientos para el infarto, por lo que se recomienda a la población a acudir a urgencias ante la aparición de los primeros síntomas

Extremadura ha sido una de las seis regiones españolas en las que más ha disminuido la mortalidad hospitalaria por infarto de miocardio en los últimos años, pero desde que se instauró el estado de alarma, el pasado 14 de marzo, la Sociedad Extremeña de Cardiología ha observado una reducción drástica en el número de infartos que acuden al hospital. Un dato que, según su presidente, José Javier Gómez, “no se corresponde con la realidad epidemiológica sino que probablemente se deba al miedo al contagio por COVID-19 si acuden al hospital”.

Se trata de un hecho generalizado en todos los Servicios de Cardiología del país según una encuesta de la Sociedad Española de Cardiología que subraya que “las tasas de disminución de tratamientos para el infarto en Extremadura son las mayores del país, habiéndose reducido hasta un 85% menos los procedimientos de angioplastias primarias realizados a los infartos de miocardio en la semana del 16 al 22 de marzo con respecto a semanas previas”.

Un porcentaje que llama la atención si tenemos en cuenta que las enfermedades del sistema circulatorio, concretamente las isquémicas del corazón (infarto, angina de pecho…), fueron la primera causa de muerte en España en 2018 (28,3%), según datos del INE. En Extremadura, concretamente, el infarto de miocardio causó la muerte a unas 450 personas en ese mismo año.

Estos datos, según la Sociedad Extremeña de Cardiología, sugieren que la población se está aguantando el dolor torácico y otros síntomas propios del infarto en casa y sus consecuencias podremos verlas en los próximos meses, ya que si no se acude a tiempo al hospital los infartos serán más extensos y, por lo tanto, con peor pronóstico y más riesgo de muerte súbita.

Desde la Sociedad Extremeña de Cardiología existe una profunda preocupación por este hecho que hemos constatado en los hospitales de la región y hace un llamamiento a la población para que ante la aparición de síntomas sospechosos de infarto de miocardio, que la mayoría de la población conoce, acuda a urgencias, y así se evitarán complicaciones y más muertes. Unos Servicios de Urgencia, en los que la Sociedad Extremeña de Cardiología aclara que “existen los mecanismos suficientes para que dichos pacientes sean valorados correctamente sin riesgo de contagio por COVID-19”.