Extremadura trabaja en la implementación de un marco estratégico integral para impulsar la transición ecológica

La emergencia climática y la transición energética forman parte estructural de la agenda política de la Junta de Extremadura, según ha manifestado la consejera para la Transición Ecológica y Sostenibilidad, Olga García, durante una jornada celebrada este miércoles sobre Acción y Cooperación Sindical por el Clima de CCOO.

Así, ha incidido en que “la reducción de gases de efecto invernadero, la adaptación a los impactos, la apuesta por una economía verde y circular, son ejes de todas nuestras políticas estratégicas”, que contribuirán hacia una transformación más profunda de la economía.

La sustitución del modelo económico lineal, basado en un esquema de producir, usar y tirar, por un modelo circular, es fundamental para que la economía gane en competitividad, ha insistido tras aseverar que Extremadura es vulnerable frente a la crisis climática, pues “nos encontramos expuestos a una situación de aumento de temperaturas, de incremento de la erosión del suelo, de disminución de los recursos hídricos y de pérdida de la biodiversidad”.

Por ello, su departamento está trabajando en un marco estratégico integral para impulsar la transición ecológica en Extremadura en la próxima década, con un conjunto de actuaciones. Además del Plan Extremeño Integrado de Energía y Clima 2021-2030, se ha iniciado el proceso para elaborar una Estrategia de Adaptación al Cambio Climático, con el horizonte también de 2030, y se pondrá en marcha una Estrategia de Biodiversidad para salvaguardar y aprovechar el extraordinario capital natural de Extremadura.

También se elaborará una Estrategia Regional de Infraestructura Verde y de la Conectividad y Restauración Ecológicas.

En su opinión, estamos ante una oportunidad para la modernización de nuestra economía, de estimular aquellos sectores generadores de empleo, como la transformación energética y las tecnologías renovables, que inciden en el desarrollo del medio rural, la mejora del medio ambiente y la salud de la ciudadanía.

Como ejemplo ha señalado la estrategia sobre una oleada de renovación para mejorar la eficiencia energética de los edificios, aprobada por la Comisión Europea, con la que se pretende renovar, de aquí al 2030, 35 millones de edificios y crear hasta 160.000 puestos de trabajo.

En Extremadura hay casi 700.000 viviendas. Un 25 por ciento tiene más de 80 años. Otro 25 por ciento se construyó entre 1940 y 1970. La renovación de apenas un 10 por ciento de estos edificios “supondría un enorme nicho de empleo verde y de beneficios ecológicos”, ha afirmado Olga García.